lunes, 2 de marzo de 2015

Mi otro “yo”



A veces el llanto llega a formar parte de tu vida. No sabemos el por qué a veces se empapa nuestro rostro sin apenas danos cuenta.  Muchas veces aparece sin motivo; sin embargo, en otros momentos, podemos pasar de ese estado cálido y ardiente que riega nuestra alma con los más bellos sentimientos, a sentirnos tan alejados de ellos que ni siquiera somos capaces de mirar al cielo con un mínimo de ternura. Todos los bellos sentimientos desaparecen, se diluyen y huyen. Se ocultan en el horizonte, se vuelven fríos, de leyenda escarlata. Ya nada sabe a almíbar.  La vida se abre perezosamente sin regalo alguno y el sol sin calentar se vuelve de un color sin luz y frío.

Ya iré enseñando retazos de mi otro "yo"; el que está escondido en ese rincón que, a veces, señala y sueña en azul. ¡Qué hermoso color!

Sabré calentar mi morada en invierno porque todo está por llegar.


+Capuchino de Silos



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